El periódico resultó un buen negocio, pero también un gran consumidor de tiempo. Por eso decidí que no podría seguir con la aventura. El ultimo año de carrera sólo tuve como actividad "extra-escolar": el concurso de bolsa.
Ese año no gané nada con el concurso, pero me sirvió para hacer un programita en clipper que instalé en los ordenadores de varias facultades. En estos PCs los alumn@s participantes introducian sus órdenes. Yo sólo tenían que cargar los precios una vez a la semana para revaluar las carteras.
Por cierto, tanto en el año 91 como en el 90 seguía con la contabilidad de la imprenta. La verdad es que siempre me gustó la marcha.
Terminé la carrera en septiembre. Creo que me quedaron dos asignaturas, Sistemas de información y Sistemas de Decisión.
Era la hora de buscar trabajo. antes hice un curso de Análisis Financiero, por que las finanzas eran lo que a mí me gustaba.
No era año muy malo pero tampoco estaban las cosas para tirar cohetes. Acababa de terminar la crisis de 1989 y bueno, como todos tuve que hacer varias entrevistas.
A través de una amiga de mi prima Lourdes, presenté mi CV para KPMG. Bueno debería matizar, presenté 2 CVs, uno en auditoría y otro en consultoría. En auditoría llegué hasta la entrevista con el socio, pero no me cogieron. En consultoría sí tuve éxito.
¡Lo había conseguido! ¡Tenía trabajo!
Mi primer cliente: Bancoval, un banco depositario al que le estavimos desarrollando la aplicación de Valores. No sé si muchos sabreis que este banco con el paso de los años se convirtió en la subsidaria española del grupo internacional líder en serviciones de inversión RBC Dexia(custodia, depositaria, liquidación y administración). 18 años más tarde entré a trabajar en este banco. ¡Qué vueltas que da la vida!
viernes, 13 de noviembre de 2009
Incursión en el mundo editorial III
La idea era que el periódico tuviese una frecuencia de salida bi-mensual, pero fue imposible. Llevaba demasiado tiempo la recopilación de los artículos y el montaje de la maquetación.
En el periódico escribiamos todos. Incluso para que pareciese que teníamos más colaboradores, algunos nombres eran inventados.
El primer número salió en noviembre del 89. ¡Qué paliza! Pero mereció la pena.
La verdad que todo se hizo un poco deprisa, porque lo que quería era salir, estar presente. Y eso se cumplió.
Hubo un segundo e incluso un tercer número. Cuarto de carrera se saldó con 2 asignaturas para verano. Después de todo no estuvo mal. En el año 1990 acumulé bastante experiencia, pero se me quitaron en parte las ganas de las aventuras empresariales. Aunque pienso que quién sabe hasta dónde podría haber llegado.
Con el dinero que gané, me pagué un curso de 1 mes en Nueva York estudiando inglés, había que pensar en el futuro.
En el periódico escribiamos todos. Incluso para que pareciese que teníamos más colaboradores, algunos nombres eran inventados.
El primer número salió en noviembre del 89. ¡Qué paliza! Pero mereció la pena.
La verdad que todo se hizo un poco deprisa, porque lo que quería era salir, estar presente. Y eso se cumplió.
Hubo un segundo e incluso un tercer número. Cuarto de carrera se saldó con 2 asignaturas para verano. Después de todo no estuvo mal. En el año 1990 acumulé bastante experiencia, pero se me quitaron en parte las ganas de las aventuras empresariales. Aunque pienso que quién sabe hasta dónde podría haber llegado.
Con el dinero que gané, me pagué un curso de 1 mes en Nueva York estudiando inglés, había que pensar en el futuro.
Incursión en el mundo editorial II
La idea era sencilla, un número de consumidores como el representado por los estudiantes de las diferentes Universidades de Ciencias Económicas y Empresariales de Madrid podría atraer a posibles anunciantes a invertir en publicidad en el periódico.
También es cierto que el hecho de que mi padre tuviera una imprenta me ayudaba con la logística.
A mi compañero de curso bursátil, Javier Fresno Colet, le pareció una buena idea.
Para animar a los estudiantes a mirar el periódico se me ocurrió imitar al periódica Expansión y crear un concurso de Bolsa. Además Javier tenía un contacto en el Santander que nos permitió financiar los premios.
Ahora sólo quedaba encontrar la publicidad. Sin saberlo hice algo así como una segmentación de mercado, establiciendo el tipo de empresas a quién dirigirme: academias de formación en asignaturas de la carrera, escuelas de masters, academias de inglés e incluso Investrónica (que consigió Javier). En uno de los números hasta el Centro Cultaral Hispano-Egipcio, ¡qué cosas!
Todo esto se fraguó sobre mayo del 90 (o era el 89) bueno acabando tercero.
Como en 1º de carrera hubo una mega-huelga de profesores (los PNNs) y también de alumnos (ya ves tú para que se pondrían en huelga) tuve que apuntarme a una academia. Allí fue donde primero fuí a ofrecer la idea.
No pude tener más suerte. Me ofreció financiar el coste del periódico a cambio de que no hubiese ninguna academia de la competencia anunciada. ¡Bien por Intecysa! Apartir de ahí todo benecificios, eso sonaba bien.
En el mes de julio hice algunas visitas, pero creo que no se concretó nada más.
También es cierto que el hecho de que mi padre tuviera una imprenta me ayudaba con la logística.
A mi compañero de curso bursátil, Javier Fresno Colet, le pareció una buena idea.
Para animar a los estudiantes a mirar el periódico se me ocurrió imitar al periódica Expansión y crear un concurso de Bolsa. Además Javier tenía un contacto en el Santander que nos permitió financiar los premios.
Ahora sólo quedaba encontrar la publicidad. Sin saberlo hice algo así como una segmentación de mercado, establiciendo el tipo de empresas a quién dirigirme: academias de formación en asignaturas de la carrera, escuelas de masters, academias de inglés e incluso Investrónica (que consigió Javier). En uno de los números hasta el Centro Cultaral Hispano-Egipcio, ¡qué cosas!
Todo esto se fraguó sobre mayo del 90 (o era el 89) bueno acabando tercero.
Como en 1º de carrera hubo una mega-huelga de profesores (los PNNs) y también de alumnos (ya ves tú para que se pondrían en huelga) tuve que apuntarme a una academia. Allí fue donde primero fuí a ofrecer la idea.
No pude tener más suerte. Me ofreció financiar el coste del periódico a cambio de que no hubiese ninguna academia de la competencia anunciada. ¡Bien por Intecysa! Apartir de ahí todo benecificios, eso sonaba bien.
En el mes de julio hice algunas visitas, pero creo que no se concretó nada más.
Incursión en el mundo editorial
En tercero también hice un curso de bolsa, con los Agentes de Cambio y Bolsa Carmelo Lacaci y su asociado que la verdad en este momento no recuerdo.
Allí conocí a Javier. También conocí a Demetrio, con el que alguna vez me he encontrado y aún nos saludamos. Curioso.
En aquella época yo tenía muy activa mi iniciativa empresarial y quería hacer algo. En parte por la aventura de hacerla y en parte porque quería ganar dinero, la verdad sea dicha.
El caso es que hablando con Javier, le comenté una idea que me rondaba la cabeza. Quería sacar un períodico gratuito con temas universitarios y financiado con publicidad.
Bueno en realidad, quería hacer dos cosas. La otra era un concurso de bolsa. No recuerdo en qué cadena de radio lo organizaban pero me encantaba.
Pues allá que fuimos.
Allí conocí a Javier. También conocí a Demetrio, con el que alguna vez me he encontrado y aún nos saludamos. Curioso.
En aquella época yo tenía muy activa mi iniciativa empresarial y quería hacer algo. En parte por la aventura de hacerla y en parte porque quería ganar dinero, la verdad sea dicha.
El caso es que hablando con Javier, le comenté una idea que me rondaba la cabeza. Quería sacar un períodico gratuito con temas universitarios y financiado con publicidad.
Bueno en realidad, quería hacer dos cosas. La otra era un concurso de bolsa. No recuerdo en qué cadena de radio lo organizaban pero me encantaba.
Pues allá que fuimos.
Un primer reto
Estando en tercero de carrera, le propuse a mi padre que para qué ibamos a pagar a un contable, que ya podía llevar yo la contabilidad.
Y a ello me puse. Seguí el esquema de trabajo de la gestoría que nos habia llevado hasta entonces la contabilidad y como ellos seguían llevándonos los temas fiscales, pues algo de apoyo tuve.
Para mí fue muy importante esta etapa, tanto en aquel momento en el que puse en práctica bastante de lo aprendido en la carrera, como después para aprender qué cosas hice bien y qué cosas hice mal.
Seguí unos cuantos años llevándo yo la contabilidad. En realidad lo hice hasta que mi hermano, que también estudió empresariales, pudo empezar a hacer el trabajo. Teniendo en cuenta que le llevo 5 años y que debió comenzar en 2º de carrera (la suya ya fue con el plan de estudios de 4 años) debí estar unos 7 años.
Ni que decir tiene que este trabajo ya sí fue remunerado. Aunque bueno, en un principio parte de la remuneración fue para devolver lo que mi padre me pagó de la deuda contraida en la fiesta de fin de año que organizamos depués del éxito de la primera. Perdimos 750.000 pesetas (4.508€) entre tres amigos. ¡No siempre se tiene éxito!
Y a ello me puse. Seguí el esquema de trabajo de la gestoría que nos habia llevado hasta entonces la contabilidad y como ellos seguían llevándonos los temas fiscales, pues algo de apoyo tuve.
Para mí fue muy importante esta etapa, tanto en aquel momento en el que puse en práctica bastante de lo aprendido en la carrera, como después para aprender qué cosas hice bien y qué cosas hice mal.
Seguí unos cuantos años llevándo yo la contabilidad. En realidad lo hice hasta que mi hermano, que también estudió empresariales, pudo empezar a hacer el trabajo. Teniendo en cuenta que le llevo 5 años y que debió comenzar en 2º de carrera (la suya ya fue con el plan de estudios de 4 años) debí estar unos 7 años.
Ni que decir tiene que este trabajo ya sí fue remunerado. Aunque bueno, en un principio parte de la remuneración fue para devolver lo que mi padre me pagó de la deuda contraida en la fiesta de fin de año que organizamos depués del éxito de la primera. Perdimos 750.000 pesetas (4.508€) entre tres amigos. ¡No siempre se tiene éxito!
Otros trabajillos
En segundo de carrera (es gracioso cómo tengo ordenados los años por cursos, hasta que empiezo a trabajar de verdad). Pues eso en segundo de carrera volví a dar clases particulares, esta vez a un alumno de 8º y al lado de casa que sino no podía estudiar.
Ese año organizamos una fiesta de fin de año. Conseguimos vender más de 400 entradas. Fue en un local de la calle Hortaleza, ¡qué calor pasamos! ¡Hasta se cayó el guadarropa!! Eramos 7 en total y ganamos unas 80.000 pesetas (unos 481€ para los más jóvenes).
Con el dinero que gané me fuí a Londres. Viajé en tren. Y sólo fueron 10 días. Aunque ese viaje casi podría dar lugar a otro Blog.
Ese año organizamos una fiesta de fin de año. Conseguimos vender más de 400 entradas. Fue en un local de la calle Hortaleza, ¡qué calor pasamos! ¡Hasta se cayó el guadarropa!! Eramos 7 en total y ganamos unas 80.000 pesetas (unos 481€ para los más jóvenes).
Con el dinero que gané me fuí a Londres. Viajé en tren. Y sólo fueron 10 días. Aunque ese viaje casi podría dar lugar a otro Blog.
jueves, 12 de noviembre de 2009
Mi primer trabajo
No voy a contar los trabajillos que hacía en la imprenta de mi padre, que la mayoría de las veces eran "gratis", claro está.
Si no recuerdo mal, mi primer trabajo remunerado fue en primero de carrera; más concretamente al acabar primero. Necesitaba "pelas" y no sabía en qué trabajar, así que decidí poner carteles para dar clases particulares.
No tuve mucho éxito la verdad, sólo una alumna y además en Boadilla, lejísimos de casa, tenia que tomar el metro y el autobus. Era una chica, le habian quedado varias y sólo estuve en el mes de julio.
La verdad le perdí la pista, nunca más supe de ella.
Si no recuerdo mal, mi primer trabajo remunerado fue en primero de carrera; más concretamente al acabar primero. Necesitaba "pelas" y no sabía en qué trabajar, así que decidí poner carteles para dar clases particulares.
No tuve mucho éxito la verdad, sólo una alumna y además en Boadilla, lejísimos de casa, tenia que tomar el metro y el autobus. Era una chica, le habian quedado varias y sólo estuve en el mes de julio.
La verdad le perdí la pista, nunca más supe de ella.
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