No voy a contar los trabajillos que hacía en la imprenta de mi padre, que la mayoría de las veces eran "gratis", claro está.
Si no recuerdo mal, mi primer trabajo remunerado fue en primero de carrera; más concretamente al acabar primero. Necesitaba "pelas" y no sabía en qué trabajar, así que decidí poner carteles para dar clases particulares.
No tuve mucho éxito la verdad, sólo una alumna y además en Boadilla, lejísimos de casa, tenia que tomar el metro y el autobus. Era una chica, le habian quedado varias y sólo estuve en el mes de julio.
La verdad le perdí la pista, nunca más supe de ella.
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